martes, 6 de mayo de 2014

Silencio.

Y me consumí, lenta como el fuego. Porque aunque estoy rota sonrío, y tienen fuerza mis abrazos. Y aunque estoy rota pienso volver a correr, a saltar, a gritar por la vida.
Y me consumí tanto que me quedé en cenizas, y llovió, llovió mucho, y me mojé. Pero allí no estabas tu con esos abrazos calentitos, ni con esa sonrisa reparadora. Y me quedé allí. Esperando en un rincón a que todo este vacío que tengo dentro seconsumiese conmigo. Y ahora el vacío se convirtió en la nada, y tengo ahora tengo que aprender a convivir con ello.

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